El Gobierno de Brasil aprobó este martes la concesión del Puente Internacional São Borja–Santo Tomé, la principal conexión terrestre entre ambos países y uno de los complejos logísticos más importantes de la región. La decisión fue anunciada por el ministro de Transporte, Renan Filho, tras confirmar que la empresa CS Rodovias Mercosul cumplió con los requisitos económicos, legales y financieros para asumir la gestión del cruce. La concesión contempla inversiones por 99 millones de dólares.
El acto se realizó en Brasilia y contó con la presencia del diputado estatal Tiago Cadó, quien preside un frente parlamentario encargado de supervisar el proceso. Durante la reunión, Cadó planteó ante el ministro la necesidad de inversiones en el acceso logístico al complejo, especialmente en el tramo urbano de la BR-285, donde circulan alrededor de diez mil camiones por mes y donde se requiere la duplicación de la vía.
Según el artículo firmado por Irineu Fontela Filho, se prevé que el próximo 2 de diciembre Rodovias do Mercosul asuma formalmente la explotación del Centro Unificado de Frontera, tarea que desde 1997 estuvo a cargo de la empresa Mercovia SA.
El cambio de concesionaria generó situaciones complejas para los trabajadores argentinos del Centro Unificado. De acuerdo con lo informado, Rodovias do Mercosul aplicó un ajuste inicial que incluyó propuestas de continuidad laboral con una reducción significativa en los haberes, estimada en alrededor del treinta por ciento. En ese marco, al menos diez empleados argentinos quedaron fuera de la nómina.
En los últimos días, además, la empresa habría analizado la posibilidad de desactivar el área de emergencias de salud ubicada dentro del complejo. De concretarse, cinco enfermeros de Santo Tomé quedarían sin trabajo.
